AL TURF LE HACEN ZAPPING. PARA EVITARLO SE NECESITAN GRANDES CAMPAÑAS DE PROMOCION/ Don Guima

El tema de atraer nuevos fans a los hipódromos es asunto de preocupación constante en los más importantes  foros hípicos internacionales, que ponen en la difusión del deporte a una de las soluciones básicas y de cuyos beneficios no se duda.

 

En la IFHA, la Round Table del Jockey Club Norteamericano o la Conferencia asiática suelen debatir sobre cómo han hecho otros espectáculos  menos populares que el de las carreras de caballos para escalar posiciones en el interés general y, lo mejor, es que han tomado nota de sus logros para imitarlos. Golf, criquet y arquería son ejemplos de actividades impuestas al público a golpes de marketing.

 

Allí se entiende que la inversión en difusión y propaganda no es un gasto sino una manera de poner el producto en el mercado. Ya lo dijo John Gables, un referente en el mundo de la publicidad: "Mientras más cuentas, más vendes".

 

Gracias al marketing, Japón consiguió meter 150.000 personas el fin de semana pasado en sus hipódromos. ¿Serán los japoneses mas inteligentes que los sudamericanos?

 

Le está faltando al turf argentino grandes campañas e ideas para mostrar lo suyo. Le está faltando ser agresivo. Se estima que por aquí ocho de cada diez millennials saben nada de carreras y que en lo inmediato no tienen planes de ir a un hipódromo.

 

 

El desconocimiento del asunto es alarmante, al punto que un jefe de la sección deportes de un diario porteño acaba de confundir  al Prix de l'Arc de Triomphe ganado por Allez France con una carrera de ciclismo que se hace en París.



Lejos se está de pensar que la hípica debería ser una materia de estudio en las escuelas, pero empezar a  llegar a los centennials garantizará que este deporte no se convierta en uno en extinción.

 

Llevarlo al mundo de los jóvenes,  volverlo amigable será lo que lo haga  trascender. Y allí es donde aparece lo publicitario.



Ningún proyecto de ley que se cocine por estos días para crear condiciones nuevas que le den sustentabilidad al turf  recomendará textualmente salir a mostrarse fuera de su círculo íntimo como herramienta de crecimiento. Quedará, pues, a la libre elección de los hipódromos que reciban dineros aportados por otras actividades si se juegan o no por planes de difusión a gran escala.

 

La Lotería bonaerense, que bastante tiene que ver con la industria del turf bonaerense, publicita fuertemente todos sus productos vinculados,con exclusión del hípico. ¿Olvido o acto deliberado?

 

Ocurrió bajo la administración de Gustavo Costa al frente de esa lotería  cuando el Estado salió a mostrar el turf con una campaña donde Jorge Valdivieso era el modelo de una publicidad que iba en horarios centrales por la tele.

 

Pero la obligación de exponer lo divertido del turf y sus bondades no es exclusiva de los hipódromos; también deberá recaer en otros engranajes de la industria que se beneficiarán con su crecimiento.

 

Muchos hípicos argentinos comentaron el triunfo de Enable en la Breeders, Cup Turf pero ningún británico que se sepa el de Sixties Song en la Copa de Oro. Inglaterra, Francia, Irlanda o Japón  han hecho bien la tarea para posicionar su producto en el mercado de las noticias. "Si no hablan de ti es porque no existes" , suelen repetir los de marketing.

Del turf argentino se habla poco.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes