LA AUSTRALIANA WINX ES LO MAS PARECIDO AL CABALLO DEL FUTURO / Don Guima

En abril de 2013 escribí para La Nación, casi juré entonces, que deberían pasar muchos años para ver una yegua como Black Caviar si eso volviera a suceder. Y debo decir que me equivoqué.  Afortunadamente me equivoqué. No me esperaba ser contemporáneo a Winx, una atleta fenomenal, un paso adelante en la evolución equina.

Hay muchos caballos en el mundo que hacen lo difícil. No es el caso de Winx. Ella hace lo que no se puede hacer. Rompe récords. Va más allá de los límites.Un caballo capaz de rematar por debajo de 11 segundos en una carrera de 2000 metros no merece llamarse caballo. O yegua en este caso.

Ella no es crack.Ella está por encima de los cracks .Hace cuatro años está en el más alto nivel. Hace cuatro que gana el Cox Plate,  la bandeja más importante del turf australiano. Ganó 33 de 39. 29 seguidas. 22 Grupo 1. Pronto superará la barrera de los 17 millones de dólares en recompensas, mejorando la marca de Justify.

 

El fenómeno Winx excede los hipódromos y el debate de si es la mejor de la historia. Alguien ya ha escrito su biografía autorizada y por 50 dólares está disponible en los anaqueles. Más rápido que tarde  saldrá una colección de estampilla con su figura. Tiene un muy alto grado de popularidad entre quienes no conocen de caballos y sigue creciendo. No es necesario conocer de boxeo para saber de Muhammad Alí. No se precisa ser un experto en atletismo para identificar a Carl" Lewis. Con Winx está empezando a pasar algo similar.

La comparan con Phar Lap, otra leyenda del turf australiano y dueño de un corazón mucho más grande de lo normal.  

Para explicar el fenómeno Winx se ha apelado a la matemática, la geometría y la física.Y todavía están en eso. Lo primero que se supo en que bate sus patas más rápido que el resto de los caballos, aunque su paso es pequeño comparado con el de los demas. Queda por descifrar porqué puede hacerlo cuando otros no. Y eso, justamente, es lo que la hace brillante. Lo más parecido al caballo del futuro.

Un saludo,

Julio Guimaraes