MARCOS ROBERTI, EL HIJO DE ALBERTO Y MÓNICA LÓPEZ, SE LARGÓ A CUIDAR / Don Guima

El resultado era lo de memos. Lo importante era competir. Sentir los nervios de la primera vez. Comenzar a crecer desde cero. El resultado fue lo de menos. Lo que valía era sacarse el gusto. Saber que se puede.

Marcos Roberti y la  potranca Expertísima, a la que entrena, dieron los primeros palotes en el hipodromo de Gualeguay. Perdieron desde el ordenamiento, pero empezaron a ganar.

El hombre que reparte amores entre el turf y Boca Juniors, aspira a ganar la Cuádruple Corona. Un chico que sueña en grande.