COMPRAR UN HIJO DE INVASOR SERÁ COMO AGRADECERLE AL CRACK POR TANTAS EMOCIONES / Don Guima

El box donde vive Invasor tiene casi cuatro por cuatro y buena orientación. La puerta de su casa se enfrenta con la Brujo de Olleros, que de no haber sido vecino del campeón todos irían a sacarle fotos. Pero se las toman al Mejor Caballo del Mundo de 2006.Y el padrillo estrella del haras Cuatro Piedras posa alegremente para la ocasión.

 

Estar frente a Invasor moviliza. No es un caballo bonito pero se hace hermoso cuando a uno le cae la ficha de cuántas carreras ganó, dónde y contra qué rivales.

 

Lo visite dos veces. En la primera me tiró a morder. Casi lo logra. Este año se guardó el tarascón quizá para la vez que viene. Cuentan que Invasor mira fijo a los ojos de quienes lo visitan en el haras de Canelones; acaso para retenerlos en su retina. Conmigo lo hizo.

 

Hace años alguien se bajó de su lomo y nunca más nadie volvió a saltarlo. Me pregunto cómo reaccionaría si sintiera nuevamente la el peso de la silla sobre su espalda.

 

Hay un libro que leí en tres horas; las que van desde embarcar en el Buque Francisco en Montevideo hasta el puerto de Buenos Aires. Se titula "Invasor" la obra. Es de Sudamericana. Si lo ve vidriera no dude en comprar un ejemplar. Luego, encuentre un lugar cómodo para emocionarse con el relato.

Los primeros hijos uruguayos de Invasor se venderán el sábado 19 de mayo en Cuatro Piedras. Una copia del catálogo está disponible más abajo como para ir estudiando los pedigrees. A mi me gustó el 19, con madre Easing Along. Pero tengo ventaja: lo vi en su box y simpatizamos desde el primer momento.

 

Foto Gentileza Gustavo Duprat

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