LA CLINICA DE HERRADO LLEGO A SAN PEDRO, CORDOBA / Don Guima

(Prensa UTTA)

Se realizó en el Establecimiento La Alegría y fue dictada por Gustavo Fuentes.
Concurrieron asistentes de diversos puntos de la región, siendo una jornada más que
positiva para anexar conocimientos de una labor en la que la mano de obra es
fundamental e irremplazable. 


En el interior las ganas de mejorar y capacitarse están a la orden del día. Siendo un
caso muy similar al ocurrido en Mendoza, la Clínica sobre herrado equino “organizada
por la Unión de Trabajadores del Turf Afines reunió a un grupo de interesados en la
localidad cordobesa de San Pedro.

Un buen número escuchó con mucha atención la charla de Gustavo Fuentes, un
conocedor de la materia y cuyo vínculo con la hípica es por herencia y constancia.  Para
ser testigos de una enriquecedora experiencia y aprovechando esta oportunidad que
no se da todos los días llegaron asistentes desde Villa Dolores, Sauce Arriba, Merlo,
San Francisco del Monte y Rodeo Chico, entre otros lugares.

Por otra parte esta camada contaba con una variedad de profesiones como
veterinarios, entrenadores de carreras, jockeys, galopadores, peones rurales como
también aficionados al mundo de los equinos. 
“De esta zona han salido caballos que han triunfado en Buenos Aires y la pasión por el
mundo del turf está intacta. Estamos lejos de las grandes ciudades y que la UTTA haya
llegado al interior del interior para nosotros es algo muy valioso”, contó Diego Dal
Molin, un reconocido veterinario de la zona que se convirtió en un verdadero anfitrión
al abrir las tranqueras de su campo para desarrollar esta jornada.

Un dato de color ocurrió en este evento, para la exposición práctica se utilizó a Yeye,
un caballo mestizo de 14 años de edad que tiene una historia particular ya que
participó del festejo del Bicentenario al unir Buenos Aires con Villa Dolores (Córdoba),
algo que le demandó cerca de 30 días como también supo llegar a la tradicional
peregrinación de Luján. 

La clínica comenzó temprano. Hubo un interesante intercambio de experiencias y
hasta los oyentes se animaron a herrar al veterano y dócil zaino. Luego se dio por
terminada la jornada con un asado como almuerzo y la siempre camaradería en este
lugar ubicado tras las sierras cordobesas, de esos sitios tan encantadores que tiene
nuestro país.