MIGUEL CROTTO, EL PRESIDENTE DEL JOCKEY CLUB, CRITICÓ A VARIOS SECTORES DE LA ACTIVIDAD HÍPICA, HABLÓ DE LA LUCHA CONTRA EL DOPING, LA NECESIDAD DE MODERNIZAR AL TURF Y QUE SEA HONESTO // Don Guima

(A continuación se comparte el discurso de Miguel Crotto durante la gala de las distinciones Carlos Pellegrini)

 

Muy buenas noches a todos. Muchísimas gracias por su presencia en esta nueva entrega, la treintainueveava de los Pellegrini, donde los distintos sectores de la actividad eligen a los que consideran los más destacados exponentes de cada categoría. El Jockey Club organiza el evento y computa los votos pero no participa en la elección.

 

 Las más sinceras felicitaciones a los ganadores y a los ternados. Nuestro turf es extraordinariamente competitivo siendo muy difícil alcanzar esas instancias. Son felicitaciones harto merecidas.

  Hoy el Turf enfrenta una situación de extrema gravedad.

 

El año pasado , en este mismo evento, mencionamos la necesidad de bajar la quita de las apuestas , de disminuir el costo para los apostadores en las agencias hípicas, de organizar un laboratorio de nivel internacional y comenzar a desarrollar un canal televisivo.

 

En estos dos últimos puntos del Jockey Club avanzó en solitario y los dos primeros puntos están en los proyectos presentados a la Provincia.

 

Esta noche queremos considerar dos temas fundamentales , de cara a poder construir un futuro, en estas dificilisimas instancias, para nuestra actividad.:

 

- el primero es la necesidad de modernizar nuestro turf, principalmente en lo referido a la captación de apuestas y mejora de los ingresos.



- El segundo es la imperiosa exigencia de que nuestro turf sea honesto.

 

El año anterior la Lotería de la Provincia nos ofreció la posibilidad de que presentáramos un plan consensuado para el sector, sugiriendo que en los puntos donde no hubiera coincidencia se presentaran las posicione  individuales. El Jockey Club aceptó el desafío e invitó a seis entidades y por primera vez se incluyó a UATRE y APHARA, que reúnen casi 700.000 afiliados y son por mucho los mayores representantes de los trabajadores del Turf. Las reglas eran muy claras y aceptadas por todos. Desgraciadamente , cuando se había terminado el trabajo y faltaban pequeñas precisiones, algunas entidades cometieron un grave y grosero error, incumplieron la palabra empeñada y mandaron una parcializada carta al responsable de lotería sin respetar lo acordado. Perdimos, inexplicablemente , una gran oportunidad.

 

  Ahora conformamos, también a pedido de las autoridades de la Provincia de Buenos Aires, un proyecto de ley para reemplazar a la actual Ley 13.253.

Creo que es un proyecto superador, con un sano equilibrio entre los diferentes actores, de cara a internacionalizar nuestro Turf, única salida positiva a mediano y largo plazo. En nuestro proyecto, el Hipódromo de San Isidro deja de recibir la subvención para sus inversiones y gastos y sólo queda un porcentaje para premios, a fin de posibilitar a los hipódromos de la Provincia competir con Palermo.

 

    Quiero agradecer públicamente al equipo que elaboró el proyecto: al presidente de la Comisión de Carreras, Juan Villar Urquiza, a todos los miembros y asesores de la Comisión, a los abogados del Hipódromo, a los abogados de la Asesoría Letrada, al Secretario y Prosecretario del Jockey Club y a los miembros de su Comisión Directiva.

Hemos logrado un proyecto moderno que le permite a nuestro turf desarrollarse con recursos propios y esperamos que el Legislativo Bonaerense apruebe este proyecto sin modificaciones.

 

  Entendemos que es también una genuina alternativa para el Hipódromo de San Isidro. Como dijimos en numerosas oportunidades, el Jockey Club no quiere subvenciones, sólo quiere reglas claras y estables para competir en el país y en el mundo, confiando plenamente en el Turf argentino y en nosotros mismos.

 

   En mi opinión existe una seria equivocación en importantes sectores de la actividad respecto a los hipódromos. Sin hipódromos rentables que puedan recuperar los costos de organizar las carreras y disponer de los fondos necesarios para realizar inversiones, no puede haber un Turf pujante. En la Argentina y en todo el mundo la sustentabilidad de los hipódromos y del  esto de la cadena hípica tienen que ir en paralelo. Muchas veces parece que parte de la actividad quisiera replicar el modelo del Hipódromo de La Plata en San Isidro: pérdidas pagadas por el Estado Provincial, un insuficiente control antidoping y la Comisión de Carreras integrada y dirigida por las entidades.

 

Es un serio error que debemos evitar a toda costa.

  Durante el año 2017, el Hipódromo de San Isidro organizó más de 1900 carreras, de las cuales 100 clásicos del Tomo 1 Internacional, con alentadores ratings, pagando más de 400 millones de pesos en premios. A pesar de esto fuimos injustamente criticados, en muchas ocasiones por la actividad.

Hay algo que no funciona lógicamente en el Turf argentino.

 

 También en el año 2017 se logró una importantísima participación de caballos del interior, que mucho agradecemos, y pudimos apoyar fuertemente al Turf Federal, que goza de buena salud, mientras lamentablemente se cierran algunos de los principales haras de la estadística.

Seguiremos apoyando a los caballos del interior porque significa apoyar a nuestro Turf y estamos analizando hacer un torneo anual específico para esos caballos.

 

 Una materia pendiente, que de no solucionarse urgentemente hace inviable las carreras, es el doping  programado. Ha llegado el momento de que la actividad defina, con absoluta claridad, su posición ante este ilícito. No es tiempo de tibios. O se está en contra del doping o se está a favor del doping. El Jockey Club y el Hipódromo de San Isidro están totalmente en contra del doping.  Pero nosotros solamente podemos controlar a posteriori, una vez que el ilícito se realizó. El doping es una responsabilidad de los propietarios y/o entrenadores, ya que los caballos no se automedican.

 El doping programado es un robo a los apostadores y a los hipódromos, que ven su producto, las carreras de caballos, devaluadas. Cuando nos preguntamos por qué no tenemos más aficionados, no dudo de que la principal causa es el doping programado.

 

 El Jockey Club está haciendo un gran esfuerzo para que su laboratorio sea certificado por la IFHA. Ya hemos adquirido, con recursos propios del club, todos los aparatos que nos recomendaron y esperamos que a fin de año nos validen para controlar las carreras clásicas de la región. Seríamos el único laboratorio en el Hemisferio Sur de estas características.

  Nos llama poderosamente la atención que la actividad no apoye este esfuerzo y que a principios del año 2018 hayan hecho una salvaje huelga Hipódromo de San Isidro por querer cofinanciar el gasto.

 

Hay algo que no funciona lógicamente en el Turf Argentino.

 Si pretendemos exportar nuestros caballos y nuestras carreras, si queremos que de la gigantesca masa de apuestas que mueve el turf mundial actualmente, del orden de los 80.000 millones de dólares, en alguna medida se sume a nuestros totalizadores ( el año pasado recaudamos 170 millones de dólares, un 2 por mil del total mundial), debemos terminar ya con el doping programado y realizar un control antidoping de nivel internacional.

 

 Uno de los grandes intelectuales de Occidente, Johann W. Goethe, cuando hacia el final de su extraordinaria vida le preguntaron cómo se definiría, contestó : “Yo soy de esa parte del género humano que quiere ir de lo oscuro a lo claro.” Creo que es exactamente lo que la actividad tiene que hacer con el doping. Salir de la oscuridad de la trampa a la claridad de las carreras correctas, dejar a los ladrones en las sombras y hacer brillar a nuestro magnífico deporte, contrastar a los rufianes con los decentes.

 

  El Jockey Club hará una presentación al Sr. Presidente de la República y a la Sra. Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires solicitando que con la mayor premura posible tomen las medidas necesarias para terminar con ese robo.

 Quisiera finalizar con unos conocidos versos de Joaquín Sabina a tono con este pedido:

                 “ Que las verdades no tengan complejos

                   Que las mentiras parezcan mentiras

                  Que ser valiente no salga tan caro

                   Que ser cobarde no valga la pena”



El Turf Argentino tiene que ser un Turf honesto. No hay futuro para el turfArgentino si no logramos , entre todos, ese objetivo.

Muchas gracias