"COMPLICADO PRESENTE E INCIERTO FUTURO DEL HIPÓDROMO DE SAN ISIDRO" / Don Guima

"Esta semana estarían llegando los fondos para el inmediato pago de premios". La placa que puso San Isidro en su circuito de TV durante la tarde del sábado trató de llevar alivio a quienes todavía no cobraron en su totalidad lo ganado por las actuaciones de sus caballos en diciembre y enero. El mensaje buscó direccionar la responsabilidad por ese atraso a la lotería bonaerense y se cuidó de utilizar el verbo en potencial, por si acaso.

 

Si la lotería  no se pone al día con los dos meses adeudados San Isidro tendrá serios problemas para seguir armando carreras, por lo menos de la clase que organiza hasta ahora.

 

El problema económico llevó al hipódromo a la necesidad de pedir un crédito bancario para pagarle a sus empleados los sueldos de enero. Dicen que los tendrán depositados mañana. Pero no podría volver a repetir la operatoria. Si próximamente hubiera también atrasos en los salarios, seguro habilitará protestas gremiales en defensa de los trabajadores. Y la culpa de la situación también será adjudicada al gobierno de Vidal.

 

Cuentan que la plata del denominado Fondo de Reparación no entró a San Isidro por cambios en los procesos para liquidarlos; aseguran que fue por un tema burocrático. También a la burocracia se le adjudica que los hipódromos bonaerenses no hayan recibido la resolución por la cual se les recortará el 25 por ciento de la subvención. Está escrita, dicen, pero faltan las firmas finales.

 

Para hacerle frente a la encrucijada San Isidro ya piensa en bajar las bolsas de premios de los clásicos, que en 2017 habían sido reforzadas; armar programas con menos competencias e incluir más carreras de las "baratas"; son las reservadas para ejemplares entrados en edad, con recompensas bajas y mayor poder de recaudación.

En los mentideros de San Isidro se hablaba el sábado de la posibilidad de cerrarlo en tres meses, lo que fue tajantemente desmentido por las más altas autoridades del hipódromo. El comentario era exagerado, pero servía para ejemplificar el grado de preocupación que algunos tienen de la coyuntura.

 

Otros hablaban de gerenciarlo, lo que tuvo un poco más de contacto con la realidad. Se supo que hubo preguntas  de una empresa extranjera, pero sólo el hecho de pensar en invertir en un hipódromo deficitario los habría vuelto a la realidad.

 

En el arte de la política todo se puede. Hace dos semanas, la Gremial de Profesionales del Turf despotricaba contra el hipódromo de San Isidro. Ahora cierra filas en su defensa, que es la defensa propia.

  

"El gobierno provincial debe entender definitivamente que con su actitud no está perjudicando al Jockey Club y a sus socios sino a miles de trabajadores de la industria hípica, por lo cual si no regulariza la transferencia de recursos estará poniendo en riesgo la sustentabilidad del hipódromo más importante del país y a la vez perjudica seriamente a una industria donde el 75 % de la misma está establecida en la Provincia de Buenos Aires, motivo por el cual la ley 13.253 define en su primer artículo de "interés provincial" la cría, el entrenamiento y las competencias hípicas oficiales en la Provincia de Buenos Aires".

 

El párrafo corresponde al último comunicado de la entidad presidida por Eduardo Ferro titulado "Complicado presente e incierto futuro del Hipódromo de San Isidro..."

Un saludo,

Julio Guimaraes