SIMULACRO DE CARRERA: EL GANADOR DE LA POLLA DE POTRILLOS FUE A CONOCER EL HIPÓDROMO DONDE CORRERÁ EL GRAN PREMIO JOCKEY CLUB

Simulación. Prueba. Experiencia. Práctica en el teatro de operaciones. De muchas maneras puede llamarse la situación que vivió The Great Day en la mañana del martes 26, en el hipódromo de San Isidro. El ganador de la Polla de Potrillos hizo como que iba a correr el Gran Premio Jockey Club, pero de mentirita. Salió de su box en el stud de Firmamento. Subió a un trailer. Se bajó en la zona de la veterinaria. Caminó por la redonda del  paddock. Dio cinco o seis vueltas hasta que llegó Francisco Goncalves, quien lo va a correr. Por entonces, ya estaba Jorge Caro dispuesto a subirse Ex Tradition, el otro caballo preparado para el simulacro.

 

Soplaba el viento de lo lindo a las once de la mañana en el hipódromo del Norte, cruzado para más datos. Ricardo Bretón, las cámara de San Isidro y Don Guima estaban atentos al devenir de los acontecimientos. Santiago Punos tenía todo preparado.

 

Enseguida llegó Carly, de gorra. Luego Juan Carlos Bagó, Ezequiel y Coco Valle con la campera que lleva grabada la marca en la casa en la espalda. Al toque se unió Enrique Delger.

 

Los caballos enfilaron hacia los boxes de exhibición. The Great Day, vestido con vendas y pescuecera, nunca había estado por ahí. El potrillo de Bagó tenía puestas las herraduras del día anterior.  Calzarlo con nuevas, para el pasto, hubiese sido tocarlo demasiado.

 

A las once y media los caballos subieron por esa pasarela que suele depositarlos en el Parade Ring los día de carreras. Dieron algunos giros. Un par de instrucciones de Carly a los jockeys y a la pista. Ex Tradition, con muserola, salió solo. The Great Day con el palafrenero.

"Van a salir suave y trabajar 800 metros; no me importa el reloj. Quiero verle la acción".

El verde de la redonda parecía pintado. Dicen que no es una zona donde Juan Carlos Bagó vaya seguido.

 

Estar a esa hora en el hipódromo de San Isidro es poder verlo al desnudo, con su majestuosidad y sus carencias. La pista estaba linda. Seca. Y a esa hora era lo importante.

Se perdieron en el opuesto los dos caballos. El de Caro junto a los palos. The Great Day por afuera. Vaya a saberse si los jockeys charlaron de algo en esa interminable recta de en frente. El ganador de la Polla de Potrillos no los pudo haber escuchado porque iba con tapones en los oídos.

El grupo de Firmamento siguió el ejercicio desde la escalinata de la Tribuna Oficial. Cerca de donde está su palco. Del equipo sólo Delger siguió el trabajo con prismáticos.

De pronto dos manchitas se vieron doblar el codo y meterse en la recta final. El viento seguía soplando cruzado y los caballos le apuntaban al disco con The Great Day cruzando adelante.

"Me gustó; saca las manos bien, mejor que en la arena", dijo Carly sin importarle qué tiempo había empleado.

Cerca de la doce el grupo comenzó a dispersarse entre sonrisas y chanzas. Estaban distendidos. Los caballos volvieron al establo. Goncalvez se subió a su nave y puso primera. Bagó y los suyos enfilaron para el stud, donde los martes suele haber reunión general y un buen asado

Te va a interesar:

Triple Corona

 

tE.

 

t