El fallecimiento. Jorge Tavares vivió una etapa de oro del turf nacional / Don Guima

Se están muriendo quienes podrían contar en primera persona la época dorada del turf nacional. Se murió Jorge Tavares ahora. Se murió el Lobo. Se hizo invisible. Hombre que despertada amores u otros sentimientos encontrados. 

Se fue quien tantas veces alentó a  Prince Boy, que corría con los colores de San José del Socorro, el haras donde crió a Mourdrago.

Se durmió en paz este jueves 7 y el 8 era enterrado en la Recoleta.

Esposo de Magdalena Allende y padre de Lobita. Amigo y socio de Alejandro Lilienfeld, con quien cincha por Ivory Pirate por ejemplo en Palermo, o se juntaban para abrir mercados en Sudáfrica.

Quien se acuerde de Jorge Tavares se acordará también de Julio Mera Figueroa o de Good Passion. Le cuidaba Juan Carlos Maldotti. Aisladamente también Jorge Mayansky Neeer, con quien sacó a Nearly Mad, la madre de Norina que actualmente está en La Leyenda de Areco.

Tenía más de 80 años. Fue socio del Jockey Club desde 1968. Si en el cielo hay carreras, seguro que estará en una tribuna tomando un whisky. En la Oficial, seguramente.