MIENTRAS HAYA MATERIA GRIS PENSANDO EN FAVOR DEL TURF, EL TURF TENDRÁ FUTURO /Don Guima

Iba a ser la carrera del año en Azul. Había generado inmensas expectativas entre el público. 800 metros con los mejores velocistas del país invitados a correr por 300.000 pesos. Se convocó a Humor Ácido, a Nashville Texan y a Glory Seattle - todos ganadores de Grupo 1-, para que marcaran surcos a su paso por la cancha de ese hipódromo. Los tres más rápidos más Sharper. Además, otros nombres rutilantes. Pero finalmente sólo dos propietarios que no eran ninguno de aquellos grandes aceptaron el convite y la carrera se cayó por falta de anotados.

No prendió como se hubiese querido. ¿Motivos? Acaso porque los dueños de los mejores privilegiaron continuar las campañas de sus caballos en clásicos sagrados y no en una prueba sólo con buen premio.

De todas maneras, el balance de una carrera que nunca se hizo para quien escribe es positivo. Máxime porque hubo gente poniendo su materia gris en favor del turf y pensando cómo hacer para convertir a este deporte en algo más convocante y atractivo.

Siempre que haya alguien gastando neuronas en pro de la hípica, la hípica tendrá chances de desarrollo en este país.

La Carrera del Año en Azul no se hizo, pero seguro quedó en carpeta. Lo que no funcionó hoy puede funcionar mañana.

En los medios

 

 

Un saludo,

Julio Guimaraes