Rossi: “Perú ha adoptado e implementado correctamente las decisiones de OSAF”

OFICINA DE COMUNICACIONES E IMAGEN INSTITUCIONAL
Jockey Club del Perú
Agosto 22, 2017
Perú
 
Por Néstor Obregón Rossi y Raúl Serrano Roncallo
 
Carlo Rossi Soffia no solo es el Presidente del Valparaiso Sporting Club, sino que desde el 2016 asumió las riendas de la Organización Sudamericana de Fomento al Sangre Pura (OSAF), desde donde ha continuado con la política de integración de la hípica de los países de la región en busca de una cada vez mayor consolidación de la actividad.

Al término de la reunión del Consejo Directivo, desarrollado en el Hipódromo de Monterrico, brindó la siguiente entrevista para los medios oficiales del Jockey Club del Perú

Señor Rossi, ¿qué conclusiones ha dejado estas reuniones de la OSAF y cuáles han sido los principales acuerdos adoptados?

Los temas que aborda el Consejo Directivo de la OSAF son múltiples y los más importantes están relacionados al rating y al control de doping en las carreras, que se tratan de manera independiente a la marcha de la organización en sí y a la próxima edición del Gran Premio Latinoamericano.

Una de las primeras conclusiones es hablar sobre cómo Latinoamérica se ha ido organizando y hoy en día tiene un nivel de rating que le permite estar a la par de lo que sucede en el resto del mundo. Respecto al doping, cómo se ha ido avanzando y consolidando el control en las carreras de Grupo y Listadas y en las carreras para los caballos de 2 años. El paso siguiente es que todos los hipódromos de Latinoamérica manden las muestras que se toman en las carreras black type a laboratorios recomendados por IFHA, para que su análisis sea 100% confiable.

¿Qué experiencias le dejó su reciente visita a Washington dentro del marco de las reuniones de la Pan American Conference y qué caminos viene tomando la hípica sudamericana dentro de los acuerdos macro adoptados en esta conferencia?

Aquí hubo dos grandes temas. Uno sobre cómo los hipódromos enfrentan la nueva realidad que les toca vivir, que es básicamente la falta de nuevos aficionados, que son el recambio de esta actividad tan importante.

De forma que en recintos como Monterrico, que tiene terrenos enormes, se pueden lograr mix que permitan que las carreras se complementen con múltiples actividades.

La tendencia en el resto del mundo es que se incorporen servicios en los hipódromos, destinando aquellos espacios que no son hípicamente utilizables, para emprendimientos comerciales, los mismos que generen una cercanía entre el centro de entretención y la hípica, y así captar nuevos aficionados.

Por otro lado, un tema que fue ampliamente debatido y que OSAF tiene completamente abordado, es el caso del doping, que empieza a alcanzar niveles de exigencia muy relevantes, porque las carreras se corren por premios en dinero y los apostadores cifran sus esperanzas en caballos que, supuestamente, están en las mismas condiciones.
 
El doping distorsiona esta realidad y el apostador no tiene esta información en el momento de realizar su apuesta. Por eso que un adecuado control de doping, riguroso, y realizado por un laboratorio que cumpla con el estándar internacional, va a generar esa igualdad de condiciones.

En un mundo globalizado como el actual es imposible seguir hablando de hípicas individuales en la región. Y la visión de los Directivos que impulsaron la Organización Sudamericana de Fomento al Sangre Pura tuvieron muy claro que la integración es el camino para crear una verdadera industria. Visión que usted y su Consejo Directivo
ha tomado como un verdadero plan de trabajo. 

En tal sentido, ¿Cuáles han sido los avances en torno al tema de la integración hípica sudamericana y qué faltaría por concretar en el corto y mediano plazo?

Es que no hay otra alternativa a lo que ustedes dicen. El mundo está organizado por continentes, por áreas geográficas. Y el Comité Ejecutivo de la IFHA tiene cada vez más injerencia en estas áreas. De manera que no hay opción de que un hipódromo de manera individual se quiera entender con la IFHA. Ellos atienden a la zona geográfica. Y
en nuestro caso, Sudamérica está representada por la OSAF.

Entonces, en este concepto de globalización, se ha producido un ordenamiento de las distintas fuerzas, de maneras que todos estás representados y la canalización de la información y todas las exigencias, se hacen a través de estas organizaciones, localizadas en distintas zonas geográficas.

Ahora, lo que hace IFHA, y obviamente OSAF, es recomendar; no tenemos la capacidad de obligar. Pero esta recomendación se transforma prácticamente en una obligación, porque el resto del mundo lo hace.

¿Dentro de este concepto de globalización, cuál sería la fortaleza que tenemos como región para enfrentar un mundo tan competitivo?

En Sudamérica, la mayoría de las reglas que permiten desarrollar esta actividad están bastante armonizadas. Es decir, podemos decir que tenemos la capacidad de organizarnos y compartir reglas que sean comunes para todos.

El otro punto importante es la crianza. Argentina vienen encabezando la lista de países de productores de caballos de carrera desde hace años y esa es una gran fortaleza. El hecho de que nuestros caballos puedan competir afuera y tengan figuraciones importantes, es algo que nos ayuda a consolidarnos como industria. De manera que esas consideraciones son importantes dentro del análisis y de cómo nos miran desde afuera.

También rescataría la determinación de seguir el camino. Yo no puedo sacar a ningún país que está cumpliendo las reglas. Y en eso hemos sido rigurosos, en la adaptación de todas estas prácticas y decir que nosotros tenemos la capacidad y los medios para implementar todo aquellos que los demás están implementando.

¿Qué significado va a tener para nuestra región que un laboratorio sudamericano, como el de San Isidro, alcance la certificación de la IFHA y qué beneficios traerá para la industria?

En principio va a generar la ventaja propia de la distancia. No es lo mismo enviar las muestras a un laboratorio de Europa o Estados Unidos, que hacerlo a un laboratorio de Buenos Aires en solo 4 horas, donde se habla el mismo idioma y donde los técnicos del servicio veterinario de cada país han ido para recoger experiencias sobre el mismo. Tiene la ventaja propia de trabajar con países que tienen la idiosincrasia y filosofía de trabajo en común. De tal manera que cumplida esa condición natural, el rol de San Isidro va a permitir que dentro de Latinoamérica o Sudamérica, se cuente con las condiciones que hemos acordado y podamos tener ese control de doping riguroso y con un criterio establecido.
 
Hablando del tema del doping, hay nuevas medidas que se van a tomar para potrillos y potrancas de 2 años…Y que ya están implementadas en el calendario de los países. Furosemida y Fenilbutazona no se usarán en los caballos de 2 años a partir del 2018. Para la siguiente temporada todos los países de la región debieran adoptar este acuerdo.
Obviamente también abarca para los black type.

Usted ha señalado en anterior entrevista, y con mucha claridad, que el 1% del juego hípico del mundo corresponde a Sudamérica. Algo que pueda resultar alarmante. Y entiendo que la visión de ustedes, como Consejo Directivo, es aplicar un cambio de chip en la forma de ver la actividad y virar hacia un público más joven, lo que implica también un cambio cualitativo en la forma de difundir la actividad. 

¿Cómo abordar ese tema y cómo hacer que la difusión de la actividad se convierta en un punto importante para alcanzar los objetivos que ya hemos conversado anteriormente?

Bueno, OSAF no tiene injerencia directa en la política comercial de cada uno de los hipódromos. Pero lo que puede hacer y lo hemos propuesto, es que entre ellos haya intercambio de experiencias. Ver qué cosa se está haciendo bien en una plaza y éste sea modelo para el resto. OSAF es una entidad más técnica. En esa perspectiva, la inquietud está planteada de esa forma. Por ejemplo, quienes manejan la parte comercial de Monterrico, puedan ir al Sporting y recoger las experiencias, tomar aquello que les importe y replicarla en el Perú. Y así con el resto de los hipódromos. Ese es el camino y es el aporte que OSAF puede ofrecer en esa dirección. 

Hay un punto donde se ha hecho mucho esfuerzo por parte de la OSAF y es respecto a la Escala de Peso. El concepto primordial que hay atrás es que una carrera sea lo
más pareja posible y tengo entendido que estas carreras están siendo evaluadas.

Bueno, este es un tema que se está analizando y que se va a acordar próximamente. Hay una propuesta interesante de parte de la hípica peruana en relación a las carreras para yeguas en distancias largas, pero yo diría que el tema de la Escala de Pesos es algo que está acordado y resuelto en Sudamérica. De manera que para nosotros haber
alineado el asunto no representó ninguna dificultad, pero sí seguimos escuchando sugerencias como la presentada por la hípica peruana, para ser un poco más flexibles y reducir el top weight como forma de incentivar la inscripción de yeguas en esas distancias. En ese sentido trabajamos mucho la sugerencia de los hipódromos, pero como tema ha sido bastante sencillo elaborar una Escala de Pesos que sea favorable a todos los hipódromos.
 
Se viene una nueva edición del Longines Gran Premio Latinoamericano, cerrando un ciclo de auspicio por parte de la famosa marca de relojes. ¿Se ha concretado ya una renovación de contrato con ellos o, en todo caso, qué novedades hay respecto de ese tema?

Estamos en conversaciones con ellos, hemos tenido un intercambio de opiniones sobre la renovación del contrato. Es algo que no hemos cerrado, porque como saben Longines es ahora el auspiciador del Mundial de Fútbol, ha reformulado su política de auspicio y ha reducido en algunas zonas su presupuesto de sponsoreo, por lo que no es un tema sencillo. Pero seguimos avanzando en poder cerrar ese tema lo más pronto posible.

Dentro del tema del Latinoamericano, hay algo que se está comentando mucho y es la posibilidad de que en un futuro muy cercano se pueda realizar la carrera en Gulfstream Park, en La Florida. ¿Qué tan factible es?

El problema aquí es la cuarentena. Es la principal dificultad que tranca una posibilidad de esa naturaleza. Mientras eso no esté resuelto, yo lo veo complicado. Evidentemente suena atractivo e interesante y en la medida que se puedan flexibilizar esas políticas, yo diría que se podría concretar esa idea. Pero tendríamos que considerar que el hecho de llevar a un caballo a una cuarentena
larga, obligaría a cambiar el proceso de selección o clasificación de los caballos que corren el Latino. Y, por otro lado, el tema de la recuperación de esos participantes, lo cual obligaría a tener mucho tiempo a esos caballos en Estados Unidos, encareciendo
la inversión para correr en esa carrera.

Queremos cerrar la entrevista con dos puntos relacionados a la hípica peruana. En principio, hay una recomendación a nuestro turf para elevar el rating de dos clásicos de Grupo 1, pues perderían esa condición. Y las carreras son la Polla de Potrancas y el Ricardo Ortiz de Zevallos. ¿Para el público aficionado, que no está muy enterado
sobre el tema, cómo se podría dar este caso y qué hacer para evitarlo?

El mundo hípico está organizado respecto a las carreras black type. Hay tres tomos: 1, 2 y 3. Perú pertenece al Tomo 1, que es el más importante. ¿Cómo se mide esa carrera para que conserve la categoría? 
A través del Sistema de Rating. Cada caballo va tenido
una valorización de acuerdo a su campaña anual y eso se lleva a la carrera; los 4 primeros de la llegada dan un promedio a la carrera. Y eso, a su vez, se lleva a un Sistema de Control, de manera que aplicamos el reglamento ya establecido, el mismo que nos dice que después de tres años, si una carrera no cumple con el número
mínimo, recibe una carta de advertencia. Es lo que ha pasado con esas dos carreras peruanas. Lo que corresponde es que para las ediciones siguientes, ambas carreras eleven el sistema de rating mínimo y puedan mantener su categoría.

A la inversa, tres carreras Listadas de Perú han tenido un rating por encima del establecido y han sido elevadas a categoría de Grupo 3.
En ese sentido, cómo es que se está viendo entonces a la hípica peruana en Sudamérica. Y en todo caso, qué potencial tiene el turf para seguir creciendo dentro de este mundo cada vez más competitivo.
 
Yo le diría que en general, las preocupaciones de las autoridades de cada uno de los hipódromos están llevando a que las hípicas tengan una dirección correcta. Es decir, que las decisiones adoptadas en OSAF, y que individualmente está adoptando cada uno de los países, están en la dirección correcta.

Ahora, el resto forma parte del rol que a cada uno le corresponde dentro de la actividad, sea propietarios, criadores, jinetes o preparadores. Y en ese sentido los incentivos que puede poner cada hipódromo son los que marcan el camino a una hípica más desarrollada. Todos buscamos eso, encontrar la fórmula para tener nuevos aficionados, mejores caballos y una industria más sólida.

Como en todas las cosas, en Perú se han tomado correctamente todas las señales que se dan desde afuera y el tema está en que la implementación se haga correctamente.

Espero que la hípica peruana siga creciendo, porque si la hípica peruana va creciendo y le va bien, a OSAF le irá bien.