LOS DUEÑOS DE SIXTIES SONG ABRIRÁN SAVINI, LA NUEVA CABALLERIZA PARA LOS CABALLOS QUE COMPREN JUNTOS EN EL FUTURO / Don Guima

Sixties Song hizo toda su campaña con los colores de Santa Elena. Pero pudo hacerla con los de Dark Horse o Mayflower también. Terminó con las sedas de los Roberti simple y llanamente porque le ganaron un sorteo a sus socios Julio Biancardi y Rubén Forastiero.

 

Hay una amistad que une al grupo de dueños del mejor caballo argentino.  Una alianza que va más allá de los caballos de carrera. Se conocen las familias. Pueden ser circunstanciales adversarios en las pistas y "todos para uno" cuando alientan a Sixties Song.

 

Savini es un excelente café-restaurante con ambientación bizantina ubicado en pleno Picadilly Circus. De techos dorados y columnas de mármol. De servicio exquisito y atención súblime. Savini es el más famoso restó de Milán por donde alguna vez pasaron Verdi, Callas y Sinatra a cenar puesto ya en The Criterium, en pleno Londres. La próxima vez que viaje a BG no deje de pasar ahí y pedirse un cocktail en la barra por donde pudo estar alguna vez Sherlock Holmes y Dr Watson.

 

Ahora, qué tiene que ver la sociedad que integran los dueños de Sixties Song con el restaurant. Ya de se lo digo.

Estando en Inglaterra, después de la actuación del crack  en el King George, los socios se preguntaron. “¿Y si abrimos una nueva caballeriza con los colores de cada uno para los caballos que compremos juntos desde ahora?” Sí unánime. “¿Y qué nombre le ponemos?” se preguntaron.  “¡Savini!”, saltó Forastiero, inspirado en el nombre de la cafetería.  Apretón de manos y no se habló más del asunto.

 

Serán, entonces. sedas con los colores fucsia de Dark Horse,  amarillo de Santa Elena y verde de My Flower. Mientras tanto, Sixties Song seguirá corriendo con la de los Roberti, que une el amarillo y oro de Boca y el celeste de Racing Club.