EN EL TURF NO TODO ES IGUAL. NO TODO HAY QUE METERLO EN LA MISMA BOLSA / Don Guima

Todo se confunde. Las carreras oficiales, las extraoficiales, las cuadreras. Las carreras concertadas, los mano a mano, las arregladas.  A los ojos de algunos parece que todo es igual, que nada es mejor como dice el tango.

Anteayer se supo que el dueño de una patente de entrenador fue suspendido por llevar a correr a Palermo a un caballo que dió positivo en el antidoping. Ganaron, cobraron y, como el que calla otorga, aceptaron que hicieron trampa al desestimar la posibilidad de que se hiciera la contraprueba.

Cabe mencionar que con el caballo (Sos Divertido se llama), también habían cometido una infracción similar el año pasado, aunque esa vez entró segundo.

Palermo, entonces, no dejará que Luis Rochet  vuelva a presentar caballos por dos años en su pista. Desde ya, se ganó todo mi repudio.  Más aún, dicen que el cocktail de sustancias prohibidas habría incluido de la blanca.

Por otro lado se supo que una yegua propiedad de un futbolista de Lanús -el Pepe Sand- se desplomó a pocos metros de largar una cuadrera en Goya. Y enseguida se unió la muerte de la Doña Fantasía a un supuesto caso de doping. Twitter fue una de las herramientas que enseguida difundieron la noticia. Minutouno y Ámbito publicaron los videos. Los comentarios al pie de nota fueron lapidarios con la situación vivida en Corrientes y con las carreras, metiendo todo en la misma bolsa. Dijo Proyecto Galgo en su cuenta de 140 caracteres. "Así cae muerta, pasada de drogas, esta yeguita. El stud al que pertenecía reventó 5 caballos en lo que va del año", anotó y también puso las imágenes. Al rato, tuvo más de 500 retuits. Lo de "pasada de drogas" corre por su cuenta, porque no se supo que hubiera autopsia.

En andariveles del interior donde el famoso Maicito es palabra santa y para cuyas cuadreras se comercializan por Internet tónicos que dicen ayudar a ganar velocidad en los caballos, pensar como Proyecto Galgo a veces es una tentación.

Cuentan que la ocasión hace al ladrón. En el turf cuadrero no hay controles antidoping. Igual que en el polo, antes de que me olvide.

Como en la fábula de la rana y el escorpión, ¿está en la naturaleza de los hombres de turf romper las reglas antidoping o acercarse a los límites permitidos? Creo, estoy más seguro que no, pero a veces desconfío de hasta mi propio pensamiento. En la naturaleza de los periodistas está ser desconfiado.

Hoy me dicen que las cuadreras es al turf lo que las picadas al TC. Me parece ingeniosa la comparación y llena de verdad.

Por las redes  hay un audio dando vueltas donde se asegura que el match May vs Sharper estuvo arreglado para que uno perdiera. No le doy demasiada entidad, sólo digo que se ha viralizado.

A menos de 5 días de las Pollas sería mucho más agradable escribir sobre el inicio de la Triple Corona y omitir referirse  atemas como los mencionados en esta columna.  Pero ocurren. No se puede tapar la luna con un dedo, ni con toda la mano.  

 

Un saludo,

Julio Guimaraes