EDITORIAL. NO ALCANZA CON TENER UN BUEN PRODUCTO. TAMBIÉN HAY QUE SABER VENDERLO / Don Guima

Lo del último domingo en el hipódromo de San Francisco debe ser tomado por los organizadores de carreras grandes de Buenos Aires como una lección de lo que se puede alcanzar con buen marketing. Les refuerza la idea de que no alcanza con tener un buen producto, sino también saber venderlo.

El duelo Sharper vs. May, el del SPC contra el que dicen ser un American Quarter Horse fue promocionado por todos los canales disponibles. Radio, pasacalles, boca en boca, redes sociales y la respuesta fue una multitud en el Boero.

Sharper es Sharper más lo que dicen que es. Es Sharper más Iva. Como Gardel, cada día canta mejor.

Sharper vs May fue un espectáculo que no es turf propiamente dicho. Las cuadreras son otra cosa. Las carreras ineterrazas también; lindan con lo circense. Y lo circense a veces suele ser divertido.

Un caballo SPC puede ir a 70 km/h máximo. Los QH levantan por arriba de las 55 m/h, o sea más de 80 km/h. La característica de ese caballo corto, morrudo, principalmente de trabajo en los EE UU, es la de acelerar de 0 a 80 a en forma explosiva. Los SPC tardan más metros en llegar a su punto más álgido.

Pero más allá de aquellas particularidades, lo importante es tomar nota de que en los pagos chicos existe una indiscutible pasión por lo ecuestre que se moviliza cuando se le ofrece algo interesante. Dicen que las tentaciones no fueron hechas para ser resistidas. En San Francisco se dio de eso.

El programa tuvo 12.000 visitantes a decir de Diariosport, convocados por un desafío bien promocionado. Marketing + Marketing + Marketing fue la fórmula.

No es el ánimo de esta nota hablar de pencas, cortas o cuadreras del interior, ni hablar de la raza que tantos buenos exponentes dio Quebracho Herrado, sino resaltar el éxito de la organización para meter gente en las graderías.

Déjenme citar un ejemplo. En los próximos días la pelea del año la darán Mayweather vs McGregor, en Las Vegas. Un campeón mundial invicto contra un campeón de las artes marciales. Un combate bajo las reglas del box. Un campeón imbatible tras el récord de Rocky Marciano contra un debutante de los cuadriláteros. Seguramente no será boxeo clásico, pero se asegura que será visto por 4,5 millones de hogares por TV, quienes pagaran cien dólares pora ver el espectáculo. Plin caja. Negocio redondo.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes