Que haya paz en el turf; que desaparezcan las grietas / Don Guima

El día después de los dichos de Matías Lanusse en el programa de Lanata se le cayeron todos encima al presidente de la lotería bonaerense, sea ya en mesa de café  entre amigos o en las redes sociales. Desde desinformado a que está  jugando con el destino de 300.000 familias que viven del turf, fue amplio el abanico de quejas y reproches.

 

A Lanuse se lo critico por lo que dijo, por lo que no dijo y por lo que se pensó que había mencionado. Inclusive, lo criticaron (por las dudas) quienes no habían escuchado el reportaje.

Volví a escuchar la desgrabación y no advierto que grandes errores; quizá verdades incompletas y algún fallido.

 

Me allá de sus comentarios por radio Mitre y que se haya trabucado o no al decir que el turf recibe una subvención de 500 millones al año, cuando están presupuestados cerca de 800, tengo la sensación de que se está abriendo una grieta entre el turf y el titular de la lotería provincial.

 

Sospecho que desde algunos sectores de la industria se le está exigiendo que sea un turfman, adalid o favorecedor del turf porque maneja una caja grande, o sepa de Yatasto y Grey Fox o cuál fue el primer ganador del Pellegrini.

 

Su nombramiento es un cargo político y no técnico. Piedrita tampoco era un experto en turf, idem Peluso, Gustavo Costa o Papaleo, que pasaron por el mismo despacho.

 

Creo que más que pelearse con Lanuse hay que incluirlo.  Es con Lanuse de nuestro lado y no enfrentado.

La semana próxima algunas instituciones del turf tendrán chances de hablar cara a cara con el funcionario, cambiando ideas y opiniones. Es de esperar que a la salida las grietas desaparezcan y haya paz. La paz que en tiempos difíciles se necesita. 

Un saludo,

Julio Guimaraes