Tívoli Park respondió al rigor de Ortega Pavón y ganó el clásico, pero ¿cuál es el límite para utilizar la fusta?

Hay caballos que se sienten cómodos corriendo sobre arenas movedizas. Tivoli Park es uno de ellos. La anteúltima vez que le tocó actuar en pista fangosa fue segundo y ahora, otra vez en pista re mojada, se mandó una super actuación. Ganó el clásico 9 de Julio (G3), en La Plata, por una cabeza de ventaja sobre Emerging Talent respondiendo a su condición de favorito.

No se sabe si a Tivoli Park le gusta el látigo. Quien esto escribe no sabe si Ortega Pavón pega fuerte. Lo seguro es que le dió como para que lo recuerde. Alcanzó justo en el disco a Emerging Talent, que no quería perder.

¿Hubiese ganado igual sin tanto rigor por parte del jinete? La pregunta quedará pendiente, pero el tema reabre otro para la polémica. El reglamento dice que el jockey tiene que poner su máximo empeño en ganar. ¿Pero hay límites? ¿Hasta cuánto apelar a la fusta?