Miguel Crotto, el presidente del Jockey Club, conversó con Don Guima, pasó revista al momento actual que vive el turf argentino y habló del futuro

 

-En la noche de entrega de los premios Carlos Pellegrini dijo que el club había perdido 20 millones con las carreras. Calculo que no están en condiciones de volver a perderlos.

-La empresas tienen su dinámica. ¿A mi qué me entusiasmaba en el 2016?. Que de una pérdida muy significativa en 2014 sobre las ventas de apuestas del orden del 5,5 % habíamos pasado a una pérdida de 1,2 %. Yo tenía la expectativa de que en 2016 íbamos a salir parejos. Y eso es fundamental en cualquier empresa. No se puede pasar de grandes pérdidas a grandes ganancias. Hay que pasar primero por estar equilibrado y a partir de ahí poder empezar a construir para tener rentabilidad. Una empresa sin rentabilidad está siempre a la defensiva. Creo que eso es lo que nos está pasando en la actividad hípica. En vez de estar con grandes proyectos estamos viendo cómo sobrevivimos. En el club, la parte que no es hípica ganó 32 millones de pesos y el sector turfístico perdió 20 millones.  El balance, finalmente, terminó con 12 millones de utilidad.

 

-Hubo, entonces, un traspaso o un subsidio desde el sector social al sector de las carreras. ¿Se puede repetir?

-Uno toma 1997 que es cuando empezaron las maquinitas y todo un esquema de competencia a las apuestas turfisticas, porque había mucha mayor cantidad de ofertas. En ese momento el Jockey Club jugaba 180 millones de dólares. El año pasado jugamos 66 millones.

 

-Casi 3 veces menos en 20 años.

-En esos 20 años, cuando se toman los resultados del sector hípico y se lo actualiza por las cuotas, se ve que el sector no hípico transfirió una cifra del orden de 500 millones de pesos actuales, que es una importante suma para el club. Es mucha plata en términos de las necesidades del club social y deportivo.

 

-Esto me lleva a hacer una pregunta que iba a dejar para después, sin embargo me da pie. ¿Hay una grieta entre el socio del sector deportivo y el carrerista?

-Indudablemente y uno lo ve en la historia. El sector hípico le dio enormes beneficios al club, pero eso se cortó desde 1997. Si hoy se jugara 180 millones de dólares los premios serían menos de los que pagan actualmente. El año pasado el club pagó 323 millones en premios. Si se tuviera la ecuación de apuestas de hace 20 años, la hípica en el club sería rentable, pero no habrían premios más altos. En 2016 se pagó en premios el 32 % de las apuestas, cuando en los Estados Unidos se está en el 7 % y en Japón debajo del 3 %. La actividad no quiere entender que si no logramos una armonía esto no tiene futuro.

 

-Me está llevando a pensar que imagina un Jockey Club sin hipódromo...

-No. El club se fundó hace 135 años vinculado a la hípica y con sus más o con sus menos  siempre apostó a que la hípica argentina fuera  de categoría. Pero por otro lado a  mi me cuesta entender cómo la actividad, entendiendo por actividad a los criadores, propietarios y  rofesionales y dejando de lado a los apostadores, no se ponen como objetivo indispensable cumplir con las normas de antidoping internacionales. Cualquiera que analiza el turf argentino sabe que fue muy importante para su economía la exportación de caballos.

 

-¿La industria no entendió entonces el significado del premio Pellegrini del Año al laboratorio de San Isidro?

-Me costó un montón no dárselo a Gaitán, pero me pareció que siempre lo puede ganar. Pero si no entendemos el tema del laboratorio estamos rumbo a una hípica de cabotaje.

 

-¿Hay una industria miope?

-Totalmente. Argentina indudablemente tiene la mejor relación calidad precio en la producción del SPC. No va poder competir con el Aga Khan o Maktoum, pero acá hay ventajas indudables. Gente, praderas, conocimiento, clima. Pero si no le decimos al mundo que nuestras carreras son confiables y no lo demostramos nos dejarán de comprar.

 

-¿Aún vendiendo para afuera menos del 5 % de la producción podemos ser considerados país exportador?

-Fuimos muy importantes. Hubo etapas distintas; las de los años 40,50 y 60 en Sudamérica vendiendo caballos de 2 años. Luego esos países generaron su propia producción y fue más difícil. Siempre fuimos importantes exportadores de caballos en training, de los muy buenos a los medianos o más o menos. En la medida que no entendamos que nuestras carreras tienen que tener un control antidoping de nivel internacional, estamos cavando la fosa de la hípica argentina

 

-Vuelvo para atrás. ¿Hay grieta?

-Al socio obviamente le cuesta pagar la cuota y no quiere ver que se están derivando fondos para algo en lo cual el club ya pone a su servicio su principal activo que es el hipódromo de San Isidro.

-Entonces hay grieta. ¿De qué lado está el presidente?

Yo soy hípico. Pero no puedo hacer prevalecer un hobby individual sobre el colectivo del club. La hípica argentina tiene un potencial enorme, pero así vamos para el diablo. 

-¿Cuánto debería jugarse para no necesitar del Fondo de Reparación y seguir como hasta ahora?

-El año pasado jugamos 1030 millones y creo que este año jugaremos arriba de 1350. El club con un 30 por ciento más de apuestas recibiría lo mismo que le queda del fondo. Los premios necesitarían un 200 por ciento de incremento en las apuestas. Mientras que el club con 2000 millones de apuestas estaría muy bien, los premios necesitaria apuestas por 4000 millones para mantener el nivel actual.

 

-¿En cuánto tiempo se lograría jugar 4000 millones?

-Con el actual esquema  nunca. El 90 por ciento de nuestras apuestas son en un radio de 70 km; el 95 o 96 por ciento del territorio argentino para nosotros no existe.

 

-¿Me está diciendo que no hay burreros en el interior?

Si, hay millones; se apuestan en los Jockeys Clubs del interior y otros diversos lugares pero esas apuestas nunca nos llegan.

 

-¿Cuánto se desvía?

-La anterior conducción de lotería provincial, con la que teníamos diferencias, hablaba de diez veces. En la PanAmerican Conference se hizo un buen análisis de lo que se juega per cápita en Argentina, Uruguay y Chile. Yo diría que nuestras apuestas totales deberían ser entre dos y tres veces lo que es hoy. No diez veces. El nivel debería estar entre lo que juegan per cápita los uruguayos y los chilenos.

 

-¿En cuánto ayudará a la economía del Jockey Club la venta de la señal hípica al exterior?

-Si se lo autoriza, podrían ser 400.000 dólares al año y solucionaría un tercio el problema hípico, aproximadamente.

 

-¿Ese ingreso no será coparticipable?

-No. Es como cuando viene Lollapaluza.

 

-Lo escuche decir que aquí se piensa más en subsistir que en proyectarse.

-Déjeme decir algo. En el reciente Preakness Stakes donde ud. estuvo se jugaron 53 millones de dólares; en esa misma semana San Isidro organizó el GP  25 de Mayo, con tres Grupo 1, 17 carreras en total y en toda la jornada se jugó 1 millón. La diferencia es que en el Preakness Stakes juega todo el mundo y acá para la jornada del 25 de Mayo apostó una superficie algo más grande que el Gran Buenos Aires. Si no entendemos esto, estamos en el horno. La tragedia de la Torre de Babel que es hoy el turf argentino es insolucionable. Todos opinan de todo sin saber. Los temas a resolver son fáciles, no son temas complejos: la baja de retenciones; la posibilidad de captar apuestas, el antidoping internacional y la comunicación del  producto.  Si se tiene un producto masivo hay que tener puestos de venta. Es como pedirle a Arcor que sea Arcor vendiendo sólo caramelos en 500 kioscos y que en los demás estuviera prohibido.

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-¿No le parece que somos campeones en hacer diagnósticos correctos del estado del turf pero nunca se avanza de ese paso?

-Hay una gran falencia de actores fundamentales que no quieren analizar el turf como es hoy en la Argentina y en el mundo.

 

-¿No se incluye dentro de esos actores?

-Para nada porque la posición nuestra es totalmente distinta a lo que se está haciendo Y a las pruebas me remito. Hace un año los tres responsables de los hipódromos principales nos comprometimos con la IFHA en que los tres íbamos a estar dosando esteroides y anabólicos desde el 1 de diciembre; llegó el 1 de diciembre y con gran esfuerzo San Isidro dosa esteroides y anabólicos. Los otros dos hipódromos no lo hacen. No es un tema complejo ni tan caro. Yo no me quejo tanto de Palermo y La Plata, me quejo de la actividad. Cómo puede ser que los grandes criadores y propietarios no estén diciendo nada. Cómo pensamos que nos puede ir bien en un negocio si permanentemente le robamos a los apostadores con el doping. No escucho a nadie decir nada al respecto. Nosotros sí cumplimos, por eso no siento que seamos corresponsables.

-¿Dónde ubica al público en este contexto?

-Hay que bajarle las retenciones para que el producto sea más atractivo y asegurarles ya no que hay un buen laboratorio antidoping, sino que no hay doping. Los profesionales se tiene que tomar en serio este tema. La actividad no puede apañar a los ladrones. El doping en categoría A y B es robo a los apostadores. Si le robo permanentemente a mis clientes cómo voy a tener una empresa exitosa. Quienes están en la profesión tienen que autocontrolarse.

-En ocasiones siento que la actividad está lejos de los apostadores.

-El apostador es el consumidor de nuestra empresa. Si no lo cuidamos, no tenemos futuro.

 

-¿El Jockey Club fomenta el juego o debería fomentar sólo la cultura?

-Concomitante con las carreras está la apuesta; si no seríamos como los árabes. En occidente las apuestas han sido siempre parte de la hípica.

 

-¿Pero no prefiere más a los chicos en el colegio o en la facultad que en las tribunas del hipódromo?

-Creo que el juego puede tener una faceta negativa o no. Creo que hay que evitar los excesos, pero la actividad lúdica en el hombre viene desde Adán y Eva. Lo que hay que hacer es todo en su medida y armoniosamente.

 

-En el futuro Palermo puede cambiar de concesionarios y La Plata de signo político. ¿La responsabilidad sobre el turf será eterna del Jockey Club Argentino?

-La responsabilidad número 1 del turf es el gobierno. Es el que fija las normas. Nuestra autoridad de aplicación es la lotería provincial; no podemos hacer nada si ella no nos autoriza. El primer responsable si nos va bien o no es el gobierno.Yo creo que no ha tenido políticas de estado para el turf. La provincia de Buenos Aires es el cluster hípico más grande del mundo; somos cuarto productor mundial de caballos de carrera pero en la provincia como jurisdicción somos el segundo; somos número 1 en Polo; todo lo que tiene que ver con endurance, carruajes, Criollos.... Ahora yo no veo que haya un esfuerzo detrás de eso.

 

-Cuando dice que el gobierno como autoridad de aplicación es el responsable número 1 y después  escucha que la gobernadora Vidal ha tenido problemas familiares vinculados al juego, no piensa que esa mala experiencia personal podría …

-Yo no tengo la menor idea ni quiero opinar de problemas personales. Digo que el caballo tiene mucho que ver con la historia en la Argentina. Hoy somos el cuarto país productor;  el primero en Polo; hemos clonado todas las razas; tenemos un laboratorio de ADN entre los primeros cinco del mundo. ¿Queremos verlo o no'? Obviamente la Argentina no se va a terminar si un día se termina el turf. La Argentina es mucho más grande que el turf. Ahora el turf argentino no puede desarrollarse si no lo ayudan las condiciones macroeconómicas y si a la autoridad de aplicación no le interesa.

 

-¿A la lotería no le interesa el turf?

-Lo que veo es que no se está dedicando el tiempo necesario para ver cómo insertamos al turf argentino en la nueva realidad mundial. En términos conservadores, hay cien mil personas que trabajan en el cluster hípico. Muchas de esas personas tienen una capacitación laboral muy específica y limitada; no es gente que fácilmente pueda entrar en otra industria. Lo del fondo sería un chiste en relación a lo que significaría toda esa gente en seguros de desempleo. El gobierno tiene que dar una respuesta clave: o queremos o no queremos el cluster hípico.

 

-¿Cuánto debería subir el fondo para reemplazar el juego hípico y estar igual?

-En el  caso del hipódromo sería 260 millones de pesos más por año; entonces estaríamos en una situación donde no se necesitaría el ingreso por intermedio de las apuestas. Serían quince millones de dólares.

 

-El otro día se remataron las yeguas madres de La Quebrada. Se viene la venta de La Biznaga. ¿Cuánto cuesta el turf argentino en masa? ¿Cuánto cuesta esta industria?

-En turf argentino el principal activo económico es Campo 1 y Campo 2, por mucho. Los haras si no tienen caballos tendrán otra cosas:  soja, tambo, vacas. Lo que vale son las instalaciones,  las yeguas madres, los padrillos. Póngale que todas las yeguas argentinas cuesten 20 veces lo que se ve vendió en remate La Quebrada. Serían 50 millones de dólares. Con suerte, un cinco por ciento de lo que vale Campo 2. Cinco hectáreas de San Isidro valen 50 millones de dólares. Campo 1 tiene ciento veinte hectáreas y Campo 2 ochenta.

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 -No lo veo muy optimista

-Vamos para el diablo. Nosotros ofrecimos por 130 dólares el dosaje de anabólicos. Acá hay que dosar anabólicos en la cría, en la cuida, pero no está pasando. Es absurdo que la gente pague 50 mil dólares por un potrillo y no sepa si ha sido criado según las normas internacionales.Cualquiera paga 150 dólares para sacar placas, pero no 130 para saber si el producto comprado fue criado con anabólicos o no.

-¿Habla de estos temas con los criadores?

-Ellos saben de esto mucho más que yo, pero no se que esta pasando. No es bueno. Tenemos todo para ser exitoso, pero si seguimos así el panorama 2018 es para peor.

 

-¿Cómo está la relación con las nuevas autoridades de la lotería?

-Los funcionarios de la provincia nos dan permanentemente el mensaje de que van a bajar el fondo. El fondo es el 70 % de los premios. Tenemos que prepararnos de una manera inteligente por si eso pasa. Hay que entender que no tiene ningún sentido pagar 50.000 dólares para comprar un potrillo y después no querer poner 150 para una inscripción, o para una Carta Clásica, para hacer que los caballos corran por bolsas realmemte atractivas. No tengo interés en pelearme con nadie, pero esto es objetivo.

 

-¿Le está diciendo al propietario que para correr en San Isidro tiene que poner una entrada importante?

-En unos días se van a correr las Estrellas por premios importantes; serán más o menos 10 millones de pesos en premios; el 100 % de estos premios van a ser puestos por quienes criaron los caballos y por los propietarios. Están todos encantados. Ahora ¿cuál es la lógica que después no quieran la Carta Clásica para todo el año como refuerzo de los clásicos? No es lógico. Si nosotros no apostamos a privilegiar la Carta Clásica estamos desprestigiando nuestros productos. Si todos queremos tirar para nuestro lado y no vemos el conjunto estamos mal.

 

-¿Si la lotería provincial como órgano de aplicación no está demasiada inmersa en la problemática hípica, sería hora de salir de su campo de acción y responder frente a otro organismo?

-Yo creo que el turf debiera estar en el Ministerio de Agroindustria de la provincia. Vea. La autoridad de aplicación para el turf es la misma que para los slots, pero los slots le brindan ingresos mayores que el turf. Yo entiendo al presidente de la lotería por estar más preocupado por los slots que por los caballos; es como un empresario que se ocupa más del negocio principal que del secundario; pero desde el punto de vista de la historia, de la mano de obra, de ocupación territorial, el turf es más importante que los slots. El turf necesita un planeamiento a largo plazo con gente que conozca las exigencias que tiene hoy.

 

-Si desde mañana no se recibiera más la subvención, ¿qué pasaría?.

-Al club no le pasaría nada. El predio tiene cien mil interesados. En una de esas habría que salir a buscar un préstamo para resolver el problema laboral o parte de ello se resolvería dentro del mismo club. Si no se puede hacer más turf no se puede hacer más turf. O se haría un turf de otra categoría ,donde los caballos se vendieran en 10.000 dólares, la cuida serían de 7 mil pesos y las carreras de 60.000, como algunas de hoy que se llenan. Es solucionable, lo que no se podría hacer es un turf de élite?

 

-Defíname turf de élite.

-Digo de élite desde el punto de vista genético y de crianza. Un turf con genética que no de vergüenza en términos internacionales.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes