EL TRIUNFO MÁS EMOTIVO, EN MEMORIA DE VENECIA / Don Guima

-¿Vas mañana a San Isidro a ver el Jockey Club?

-No. No estoy entero.

-¿Cómo estás en lo personal?

-Estoy de duelo.

Fin del diálogo por twitter entre Carlos Felice y Don Guima en la noche del viernes último.

 

Felice fue al baño después.Se encerró y lloró. Lloró mucho el papá de Venecia, la nena a la que perdió hace un mes. Lloró como nunca. Porque llorar también es de hombre y más en esos casos.

Y sin armadura, con el dolor en el alma, después se secó las lágrimas y decidió ir a las carreras al día siguiente para alentar a su Village King. El final, amigo lector, seguro que ya lo conoce.

Carlos se volvió a quebrar en la entrega de premios posterior al éxito de su caballo en el GP Jockey Club. Dedo índice de la mano derecha señalando el cielo, copa en la izquierda y nudo en la garganta. La foto de Duprat publicada en Todo Galope es la síntesis perfecta de ese momento.

Unos dirán que el caballo le ganó a The Great Day por media cabeza. Si le preguntan a Felice dirá que ganó porque hay una lucecita iluminando desde arriba. Que ganó por El Angel de Venecia.

Felice fue vestido de negro a San Isidro Estaba, está de luto. Hay un antes y un después en la vida de Carlos Daniel luego de que le paso lo que le paso. Dice que ve la vida de otra forma.

Al hombre le gusta armar grupos de trabajo. Es un buen tipo, de los que todavía tienen quimeras. Es de los que se emocionan ojeando un viejo álbum donde guarda recortes de sus crónicas hípicas juveniles escritas en algún diario de poca tirada en Santa Fe.

Hace un par de meses que Felice pidió licencia al turf; casi a la vida misma. Delegó y  dejó a otros resolver. Le dio la derecha a Luciano, a  Dany y a Mariano. En el Jockey Club se vieron las consecuencias de dejarlos hacer.

Dany es Etchechoury, el hijo de Pochi,  hermano de Carly y Javier. Dany es el que le cortó el sueño de la Triple Corona a su hermano mayor, entrenador de The Great Day.

Carlos Daniel Felice Fioravanti durmió de un tirón en la noche de la victoria y puso rumbo a Santa Fe en la mañana del domingo. Allí la vida tampoco le da respiro.  

“Déjenme dedicar el triunfo a la memoria de mi hija Venecia”, dijo el dueño del stud Keyser Soze, el titular de Ospat, el secretario general de Utta, o el presidente de Propietarios al cierre de una conferencia de prensa emotiva. Pero el que hablaba no era quien portaba todos esos cargos. Era simplemente un padre que hoy, domingo, le pondrá el pecho también al Día de la Madre.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes