WILLIAM PEREYRA DEBERIA PEDIR DISCULPAS AL PUBLICO. HACERLO TAMBIEN ES DE GRANDES / Don Guima

Dicen que William Pereyra se olvidó de cargar los plomos en sus botas para completar los 60 kilos asignados a Mateco en el clásico Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el sábado en Palermo. Dicen que es un buen chico quien fue aprendiz de moda y que aquello de los kilos fue un error sin intencionalidad. Sólo el jockey, en lo íntimo, sabrá la hubo. Pereyra ahora se enfrenta a una suspensión. Palermo lo dejara de a pie por un tiempo.

Si fue un error espero que pida disculpas por los perjuicios causados. Probablemente las haya pedido al cuidador, al propietario y al peón que perdieron de ganar y repartirse un premio de 300.000 pesos. Con esa plata se pagaba todo un año de cuida  y el peón salvaba las fiestas.

Para hacerla completa, Pereyra debería pedir disculpas a quienes eligieron a Mateco  para hacer sus apuestas. Eligieron al que cruzó adelante pero pero no cobraron por su acierto. En épocas de redes sociales Pereyra podría usar la suya para contar su versión de los hechos y decir  públicamente que lo lamenta. Pedir disculpas también es de grandes.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes