La Colosa defendió con acierto su condición de invicta; ganó el Raúl Aristegui (G2); no correrá en las Estrellas

Para alegría de Fernando Peña, su propietario, La Colosa ganó el clásico Raúl Aristegui (G2), en La Plata, y se mantiene invicta en dos carreras.

Para gozo de Fernando y de la gente de Vadarkblar, cuyo establecimiento intenta meterse en los primeros diez de la estadística, La Colosa controló por la cabeza el arresto de Odiseas. Y fue usando la misma estrategia de su triunfo inaugural de hace un mes en San Isidro, que no es otra que la de salir adelante y que la corran.

Dijo Mario Fernández, su jockey. "Habíamos estudiado la carrera y decidimos correr adelante; vino en parciales cómodos y en el final se hizo un poquito ajustado. Había trabajado a la par de caballos superiores y  acompañado muy bien. Estaba como para definir. Va en ascenso".

Fernando Peña disfrutó otro triunfo clásico con sus colores de Divisadero. "Esta potranca es de la familia 26 del Abolengo. Punk, Croquignole, Bouclette d'Or, etc. O sea de las Peinadoras. A mi me encanta.  Aspire (el padrillo) es una joya que necesita buenas yeguas", dice el doctor Peña.

Aspire, dicho sea de paso, es un hijo de Tale of the Cat (uno de los mejores hijos de Storm Cat) en una madre norteamericana por Southern Halo.

Odiseas fue la revelación del clásico, porque levantó un segundo puesto sin conocer el Bosque; Who is Who atacó en el final y le faltaron unos metros para ser letal, mientras tanto la favorita Halo Holiday, quinta en la raya, hizo mucho menos de lo esperado.

 

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