25 de Mayo: Ordak Dan es el caballo de muchos; Sixties Song sigue siendo el caballo de todos

Cuando Ordak Dan llegue a los Estados Unidos para volver a correr el día de la Breeders´ Cup, ya habrá cumplido 9 años. Es del 28 de agosto de 2008 el caballo que acaba de convertirse en el primero en la historia en ganar tres veces el Gran Premio 25 de Mayo (G1), de San Isidro.. Para los estadísticos quedará el trabajo de confirmar si un caballo de su edad alguna vez largó en la Breeders´Cup Turf. Yo sospecho que no.

La de Ordak Dan es la vida de un caballo de overoll. Hijo de un padrillo como Hidden Truth, que no fue padre de cracks, y nacido en el haras Caryjuan antes que Luis y Eduardo Erro, sus dueños, se llevaran  a la madre para su campo.

La de Ordak Dan es la historia de un caballo puro esfuerzo, de los que saben de lesiones.

Es la vida del trotahipódromos, del que tuvo muchos jockeys, cuidadores y peones; también la del caballo castrado.

Ordak Dan viajará por tercera vez a los Estados Unidos para participar del Breeders´' Cup Longines Turf, donde cruzó décimo en 2015, a doce cuerpos de Found, nada menos. En su primer intento no lo pudo correr, por haberse lesionado.

Ordak Dan es Carlos Carabajal, el preparador que recomendó a Carly Etchechoury como el entrenador ideal para seguir cuidándolo. También es un poco Ignacio Correas (h), quien lo albergó en Lexington para hacerle el aguante. Y Lucrecia Carabajal, la jocketa que lo llevó al éxito en alguna carrera y en este 25 de Mayo lo enfrentó con un caballo suyo al que también había montado tiempo atrás

Ordak Dan es Misterio y Gualeguay; es el caballo que no se retira ni aún teniendo edad para jubilarse. Es el que  no irá a ningún gran haras para hacer campeones sino que terminará en un campo familiar, recibiendo caricias a diario.

Ordak Dan es un caballo clase media. El caballo para jugarse patriadas.

Mire cómo son las vueltas de la vida. Justo viene a ser un caballo montado por Eduardo Ortega el que le pincha el globo a Sixties Song; el mismo Ortega que fue su jinete en la primera etapa de su campaña.

Sixties Song se despidió de la Argentina con un tercero en cancha mala y corriendo como favorito. A nadie se le debe caer un ídolo por más que esta vez no haya cruzado primero, como en el Pelle y el Latino. Sixties Song uso el 25 de Mayo como trampolín al King George. Y allí irá, entonces, para remontar nuevamente el barrilete.

Sixties Song es un grande; nada tenía que demostrar en este 25 de Mayo. Quizá lo haya mortificado más de la cuenta  una pista que estaba horrible. Una cancha que come héroes, como decían anoche cerca del stud Santa Elena. Una pista similar a la que alguna vez complicó a Team, aquel crack que ya ganaba carreras para sus padres cuando Marquitos Roberti aún no había nacido.

Un saludo,

Julio Guimaraes