Desde ahora, Palermo sólo admitirá en sus programas profesionales y caballerizas con patentes emitidas por hipódromos que organicen carreras oficiales

Palermo acaba de dar un paso al frente para acabar con las patentes de cuidadores usadas en forma inescrupulosa por sus titulares, poniéndolas al servicio de quienes paran o enchufan caballos.

Decidió que desde ahora no admitirá títulos de entrenadores, jockeys y caballerizas que no sean las respaldados por hipódromos que organicen carreras oficiales.

Aunque en su comunicado se excusa en la necesidad de reordenar las patentes emitidas por centros turfísticos del país, el objetivo es aquel señalado.

La resolución ya mereció críticas de hípicos de tierra adentro, que ven en la actitud de Palermo una manera de generar una grieta, además de recordar que muchos caballos que integran las carreras del Argentino son preparados a muchos kilómetros del centro.

Palermo aclaró que cualquier situación que exceda esta resolución será  revisada caso por caso.

Los figurines y prestanombres han servido muchas veces como herramienta para llevar adelante actitudes antideportivas y es tiempo no darles ventaja.