El doping nuestro de cada día

 

Es el cuento de nunca acabar. Otro caso de doping en la hípica argentina. Otro mancha más para el tigre. ¿Otro bochorno? Seguro que no. Porque el doping convive con nosotros desde hace mucho tiempo. Es casi de la familia. La oveja negra, cierto, pero bajo el mismo techo.

Ahora se habla de que suspenderán al cuidador de Los Años Locos, el caballo que ganó el clásico Estados Unidos, en Palermo. Al caballo le sacarán la  carrera. El segundo pasará a ser primero. Se hablará un par de días del caso y punto y aparte.

Ya ni los clásicos se salvan de dar ganadores bajo los efectos de sustancias prohibidas.