FUE CASTRADO EL MEJOR CABALLO ARGENTINO DE 2016; HABLEMOS DEL TEMA / Don Guima

El mejor caballo de 2016 de la Argentina, ganador del Jockey Club y el Nacional, nunca tendrá descendencia. Jamás le presentarán una yegua en un haras.

No es que haya sido infértil. No tendrá hijos porque fue castrado en Hong Kong, región  hípica la asiática que en la mayoría de casos deciden anular a los machos.

Y si este año volviera a revalidar títulos tampoco podría correr, por ejemplo, el Arco de Triunfo (G1), que  excluye de las gateras a los no enteros.

Forego, acaso el mejor hijo de Forli, también era castrado. Fue el primero y único en ganar tres categorías en un mismo año en EE.UU. Caballo del Año, Mejor Sprinter y Mejor Caballo de Handicap. Su entrenador decidió castrarlo por su inmanejable temperamento. "Con éste caballo el cambio fue drástico en sólo dos meses. Antes, cada vez que caminaba cerca de una yegua comenzaba a relinchar, se ponía como loco, mordía y pateaba" contaba su preparador allá por 1973.

He Runs Away también tenía un temperamento especial. Quienes dicen haberlo conocido de cerca recuerdan que contaba con una asistente que con flores de Bach y medicina alternativa trabata de estabilizar sus emociones.

Cerca del 35 por ciento de los caballos norteamericanos también lo son.

Acaso John Henry haya sido el más famoso del mundo. Ganó 39 Stakes; se mantuvo en las carreras hasta los 11 años; se retiró con muchos títulos, entre ellos el de Caballo Castrado Mayor Productor de Dinero en el Mundo. Era hijo de un don nadie como  Ole Bob Bowers , nieto de Princequillo. Fue castrado antes de ir a la subasta. Acostumbrado a tanto éxito, una vez perdió y de todos modos buscó ingresar en el círculo reservado para los ganadores.

Habla el doctor Andrés Smetana, jefe del servicio veterinario del hipódromo de La Plata. “A los caballos de carrera mayormente se los castra por indocilidad; otro momento es cuando están muy flacos y ves que no se llenan. Al no producir testosterona comen mejor. También cuando el caballo es criptorquidio, o sea cuando tienen un testículo en canal inguinal o subcutáneo; entonces se lo sacás. El que le queda ya no sirve para reproducir. Además, es altamente hereditable”, ilustra.

Y explica fácil. “Lo castrás y no se lo sutura; se deja la bolsa escrotal libre y va drenando. A la tarde si todo sale bien lo podés sacar a caminar y al otro día a trotar y cuando cierra la herida ya está en condiciones de volver al vareo normal. Lo ideal es que castre un profesional y no cualquiera, porque después vienen las infecciones”, apunta. 

Kelso, otro gran caballo norteamericano ganador de 39, como HJ, también era castrado. Durante cinco años de manera consecutiva fue nombrado Mejor Caballo del Año, hecho nunca igualado.

Más acá en el tiempo uno recuerda al fenomenal -todos de pie- Cirrus des Aigles, al que vi correr varias veces en Europa; una de ellas junto con Nachito Pavlovsky en Longchamp.

Siempre tuve una duda y no tuve ocasión de agacharme para mirar al tres veces ganador del Gran Premio 25 de Mayo Ordak Dan. Era castrado, pero por su valentía no lo parecía. Ponía lo que había que poner en finales difíciles.

Sobre que los caballos se calman luego de las castraciones, Juan Rodríguez Portas también aportó su conocimiento para la construcción de esta nota. “En escencia no hay certeza de garantía, pero si es cierto que disminuyen su agresividad. Si te sale un caballo bueno de los castrados, el único destino es correr y correr con lo que los entrenadores se aseguran un cliente “eterno” . Se le atribuyen a los testículos un montón de cuestiones que no sabemos si son ciertas, pero el mito urbano le atribuye a muchos malos resultados la causa de ascenso testicular y no sabemos si es exactamente así porque nadie puede verlos cuando están a velocidad de carrera. Sería interesante poner una camarita en la cincha y filmar a ver qué pasa con todos los caballos”, alienta Cotino, y opina “si castráramos con más frecuencia creo que ayudaría al elévage porque nos hubiéramos evitado tantos caballitos ganadores de una de padrillos que no han dado nada", opina quien atendió caballos para la reina Isabel.

 

Otro título que te puede interesar: He Runs Away

 

Un saludo,

Julio Guimaraes