Gold Dream quiere llevar la copa para la isla (Foto Dubai Racing club -Andrew Watkins)

Un mundo de máquinas Nikon para retratar la victoria de un caballo jaónes

El centro de prensa de Meydan parece Tokio. Los periodistas hípicos de Japón triplican en número a los europeos. Y eso que aún no llegaron los de último momento. Hablan raro y rápido. En realidad no descubro si es japonés, cantonés o chino mandarín el idioma en que se conectan. Sí,  descubro que se mueven en masa. Todos para acá, todos para allá, portando enormes Nikon.

Vienen a ver ganar a Gold Dream, un nieto paterno de Sunday Silence que en febrero se alzó con un Grupo 1 en la isla y desde entonces apuntó a la World Cup. En realidad veníin más por Real Steel, para verlo obtener por segundo año seguido la Turf, pero se les borró sobre la marcha.

En aquella victoria lo montó Ryan Moore, para quien la japonesa ya es la hípica más poderosa del mundo. Me lo dijo que se lo dijo Nicolás Iguacel, amigo personal del mejor jockey del mundo y quien tiene un proyecto de establecerse definitivamente en la argentina para armar un centro de descanso.


Los japoneses son muchos y cuando se mueven juntos parecen más. Ellos ya festejaron con Victoire Pisa, cuando la DWC se hizo en la tapeta. Ahora, vuelve a la arena

Un saludo,

Julio Guimaraes