Un canto a la creatividad

Por Horacio Espósito 

 

En el mundo hípico internacional no sólo hay expectativas por “Pegasus”, hay también polémica, pues existen, como siempre cuando se intenta hacer algo diferente, críticas y elogios.

 

Pegasus es un canto a la creatividad, es un intento de cambio, superación, abrir nuevos horizontes y por lo tanto generar un futuro mejor.

 

Qué suerte que tenemos los que vivimos en este continente que Pegasus se organiza en Gulfstream Park y que una vez más sea Frank Stronach, comprometido en todas las instancias de la industria, quien lo lidere.

 

Qué felicidad que nos da que en su primer carrera tengamos un representante de nuestra región. Para la misma ya es un éxito. Qué orgullosos deben de estar su criador, su anterior propietario, entrenador, veterinario, peones, intermediarios que participaron de la venta y todos aquellos que amamos este deporte.

 

Eragon, no es un caballo mas, es un muy buen caballo con una muy buena campaña; uno de los 23 caballos sudamericanos que lograron entrar en el ranking de la IFHA por su trayectoria en el año 2016.

 

Qué importa si paga 50 a 1 o 100 a 1. Estamos!!!!!!!. Para tener victorias hay que competir; así es este deporte.

 

A nosotros, quienes amamos este deporte, nos queda apoyar con todas nuestras fuerzas  desde el lugar que estemos. Será de mediocres y charlatanes no hacerlo.

 

Deberíamos pensar cómo hacer para tener algún otro representante en el próximo Pegasus y no esperar sentados  que alguien nos compre un caballo. Como también estudiar detenidamente  y con la mente abierta el primer Pegasus y poder soñar.

 

Que sirva de inspiración para generar una alternativa en nuestra región.

 

Hay que aprender de Stronach que nada es imposible. Todo es convicción, determinación, equipo de trabajo y riesgo empresario.

 

Es espectacular lo que estamos viviendo. Sólo nos falta estar, apoyar esta carrera, a nuestro caballo, a Eragon con nuestras apuestas y soñar con una gran actuación. De no ser posible, no importa… estuvimos presentes!

 

Qué pena que nuestro país haya dejado pasar la oportunidad de disfrutar a Pegasus y permitir que los aficionados pudieran apostar a nuestro caballo apoyándolo con un simple boleto. Es triste, mezquino y refleja una realidad que entre todos debemos cambiar, incluyendo a aquellos que en esta primer carrera no lo hicieron.

 

No esperemos que el turf norteamericano, que es nuestro socio natural en el continente, nos apoye cuando lo necesitemos si nosotros no lo hacemos cuando tenemos la oportunidad.

Un saludo,

Horacio Espósito