No le hace bien a San Isidro tanta marcha y contramarcha

Duró lo que un suspiro el plan de San Isidro de armar carreras con bolsas de premios descendentes según el número de participantes. La anunció el lunes, la industria le reaccionó en contra el martes y el miércoles la suspendió.

 

No le hace bien a San Isidro tanta marcha y contramarcha; ya el año pasado también había lanzado una medida polémica que por tanta crítica fue postergada por un mes y al final se perdió en el olvido.

 

La decisión de congelar aquella resolución para pagar bolsas según el número de caballos se tomó el miércoles en el hipódromo, tras un encuentro entre el presidente de la comisión de carreras y representantes de las fuerzas vivas del turf. Cuentan que a cambio de suspenderla hubo un compromiso por parte de los visitantes de pensar estrategias nuevas para evitar que las carreras con pocos notados no se completen.

 

Un atento observador de la actualidad turfística sostuvo que las ideas de armar carreras con bolsas flexibles y de trasladar a los dueños el costo de los reactivos para buscar anabólicos en el test antidoping "son bastante opinables como para sacarlas sin consensuarlas antes. Eso tiñe de mala vibra casi cualquier cosa, porque los referentes quedan mal con sus bases y entonces arrancan diciendo qué barbaridad, por estar en bolas”.

 

César Iraola, aquel lugarteniente de Vasquez Mansilla que ocupó la presidencia de la CC en tiempos de la reapertura decía que el límite de algo podía marcarlo la imaginación. La imaginación, las ideas siempre son bienvenidas, aún las que no son buenas.

 

Hablando de ideas, una buena es la de Maroñas con el tema de hacer pagar a los dueños el test antidoping. Allí le pasan la factura para hacer la contraprueba cuando un caballo en el primer análisis da positivo.

jg

 

Un saludo,

Julio Guimaraes