El José Pedro Ramírez que no se vio; el Ramírez contrafáctico

Ascot tiene nobleza, elegancia y prosapia. Longchamp, charme. Varios hipódromos norteamericanos funcionalidad e historia. Maroñas quizá tenga menos, pero les gana en afición a las carreras.

Uruguay es país turfman y burrero. El Ramírez es feriado nacional, aunque se crea no laborable por lo de los Reyes Magos.

 

Un caballo brasileño ganó la carrera de Grupo 1 que llegó a tal escalafón por el desafío que se planteó Guillermo Liberman (ex socio de Codere en HRU a través de SLI) para colocarlo en el tomo 1 del Libro Azul.

 

Se impuso Ghandi di Job, potrillo que antes hizo suyo el Derby, entrenado por Jorge Firpo.

Lo escoltó Robinson Crusoe, con los colores de La Pomme, que no son otros que los de Samuel y Guillermo Liberman.

Se estuvo a un cuerpo, pues, de que representantes de  Sociedad Latinoamericana de Inversiones y de Codere -los ex socios en Maroñas hoy distanciados- debieran reunirse en la tarima de los premios luciendo sonrisas, seguro que de ocasión.

 

Fue, entonces, el Ramírez contrafáctico; el que pudo haber sido y no fue por poco.

Se decía que la gente del Grupo Liberman, partícipes del hipódromo desde su refundación, no estaba en la lista de invitados especiales. Se vio mucho trébol verde en las gráficas ahora, como tratando de imponer la imagen de la empresa controlada en un 20 % por José y Luis Martínez Sampedro.

Hasta aquí y a pesar de ser socios al 50 %, Codere había permanecido menos visible que su partner en el negocio, por decisión propia o porque SLI exhibía mayor protagonismo.

 

"No tiene porque haber cambios importantes", decía Ramón Rionda, el nuevo pope de Maroñas, quien tendrá presencia más seguida en Uruguay durante los próximos meses.

 

Se le pregunta a Ramón si la impronta que Codere le dará a Maroñas tendrá que ver con el juego o con la hípica. Entonces, muestra la contratapa del programa oficial del Ramírez, recordando la cantidad de hipódromos que administran (4). También, apunta a que el commingle será uno de los proyectos fuertes. Rionda, dicho sea de paso,  forma parte del Consejo Directivo de OSAF, por Hípica de Panamá.

 

Enrique Martínez de Hoz, ex presidente de comisión de carreras de Maroñas y ex vicepresidente de OSAF, estuvo en el hipódromo de Montevideo y confirmó lo que ya se sabía. Participará en las elecciones del Jockey Club Argentino apoyando la lista de Eduardo Cermesoni, desde un puesto de vocal.

EMdeH ocupaba la vicepresidencia en OSAF por Maroñas y hay quienes piensan que ese lugar, tras su renuncia, debió mantenerlo el turf charrúa antes de ser ofrecido a Miguel Crotto, de la Argentina.

 

Al final de la jornada sabatina de Maroñas se confirmó lo que se pensaba. Nuevo record de apuestas. En dólares, por poco no alcanzó a las cifras de Palermo y San Isidro. De todos modos hay que pensar que Uruguay tiene quince veces menos población que su país vecino.

 

El País, justamente, volvió a auspiciar el Ramírez. Y este año le dedicó 18 páginas contando las de la previa y el resultado. Mientras que en Buenos Aires el turf pierde presencia en los medios gráficos, en Uruguay la mantiene y crece.

 

Codere, como se hacía en tiempos de sociedad con ISL, se preocupó por tener repercusión y atrajo para su evento también a la prensa porteña, brasileña, peruana y norteamericana. Y le dio resultado.

 

Hablando de presencia, no se vio representantes de La Plata y San Isidro. Inclusive, con un programa de 21 carreras no hubo espacio para una en homenaje del Jockey Club Argentino, como tampoco lo había hecho San Isidro en agasajo a Maroñas en su programa del Carlos Pellegrini.

 

La Plata no envió emisario aunque tenía carrera en el programa y su premio lo terminó entregando un periodista. Antonio Bullrich entregó el de Palermo, acompañado por Verónica Quintana.

 

Maroñas, el turf uruguayo puede cambiar desde este año. Habrá que estar atento para contarlo.

 

Por

Julio Guimaraes